Portugal llegó a la Copa Mundial de la FIFA 2026 como una de las selecciones europeas con mayor profundidad y talento individual. Bajo la dirección de Roberto Martínez, el combinado portugués presentó una plantilla que reunió la experiencia de Cristiano Ronaldo, Bernardo Silva, Bruno Fernandes y Rúben Dias con una generación encabezada por Vitinha, João Neves, Nuno Mendes y Gonçalo Ramos. El objetivo era superar los cuartos de final alcanzados en Catar 2022 y competir seriamente por el primer campeonato mundial de su historia. Además, el torneo representó la sexta participación mundialista de Cristiano Ronaldo, un récord entre los futbolistas masculinos.
El comienzo, sin embargo, dejó algunas dudas. Portugal debutó con un empate 1-1 frente a la República Democrática del Congo, luego de permitir el gol de Yoane Wissa durante el tiempo añadido de la primera mitad. La respuesta llegó en el segundo encuentro, cuando el equipo portugués goleó 5-0 a Uzbekistán. Cristiano Ronaldo marcó dos veces y se convirtió en el primer jugador en anotar en seis ediciones diferentes de la Copa Mundial. Aquella victoria mostró la capacidad ofensiva de Portugal y pareció encaminar definitivamente su clasificación.
En el cierre del Grupo K, Portugal igualó 0-0 contra Colombia en un partido abierto, disputado y con oportunidades para ambos conjuntos. El resultado dejó a los portugueses en la segunda posición de la sección, detrás de Colombia, con cinco puntos. Su balance durante la primera fase fue de una victoria y dos empates, con seis goles anotados y solamente uno recibido. Aunque el equipo avanzó invicto, su desempeño estuvo marcado por cierta irregularidad, fue dominante ante Uzbekistán, pero encontró dificultades para traducir su posesión y calidad técnica en goles contra rivales más organizados.
Portugal enfrentó a Croacia en los dieciseisavos de final y tuvo que remontar un encuentro sumamente cerrado. Cristiano Ronaldo volvió a marcar y Gonçalo Ramos consiguió el gol decisivo durante el tiempo añadido para sellar una victoria 2-1. El triunfo permitió que Portugal avanzara a los octavos de final y preparó un esperado enfrentamiento ibérico contra España. La selección portuguesa había sobrevivido a una prueba exigente, pero también mostró nuevamente dificultades para controlar los partidos durante sus momentos más delicados.
Ante España, Portugal protagonizó un duelo equilibrado que parecía encaminado a la prórroga. Sin embargo, Mikel Merino marcó en el minuto 90+1 y le dio a la selección española una victoria 1-0 que terminó con el recorrido portugués. Portugal cerró el torneo con dos triunfos, dos empates y una derrota, además de ocho goles anotados y tres recibidos. Su participación dejó el histórico récord de Cristiano Ronaldo y algunos momentos de gran capacidad ofensiva, pero también la sensación de que una plantilla construida para competir por el título volvió a quedarse corta en una instancia decisiva.
Por:JOSEAN RAMOS