La serie entre los Santeros de Aguada y los Capitanes de Arecibo debe ser una de las más cerradas de la primera ronda de la postemporada del Baloncesto Superior Nacional. Arecibo terminó la temporada regular con marca de 18-16, mientras Aguada cerró con 17-17, una diferencia de apenas un partido entre ambos equipos. Más allá de los récords, estamos ante dos conjuntos con estilos diferentes, por un lado, los Capitanes poseen mayores recursos ofensivos y juego individual, mientras los Santeros han construido su identidad alrededor de la intensidad, la defensa y el juego físico.
Aguada llega a la postemporada con Rigoberto Mendoza, Jacob Wiley y Joel Soriano como sus tres refuerzos. Rigoberto es la principal figura ofensiva y el jugador que debe asumir la responsabilidad en los momentos importantes. Durante la temporada regular encabezó a los Santeros en la ofensiva con promedio de 17.7 puntos por partido. Precisamente es el jugador que cuando el quinteto no está encestando el balón saca la cara e intenta cargar la ofensiva. Esta es la mayor fortaleza que tienen los Santeros ya que del otro lado a los Capitanes se le hará difícil defenderlo, por lo que cuan involucrado pueda estar noche tras noche en esta serie dictara las posibilidades de los Santeros.
Jacob Wiley es otra pieza fundamental, pero desde la zona de la pintura. Su agilidad, energía, capacidad para finalizar cerca del aro y habilidad para el rebote permiten el juego rápido de Aguada. Wiley es letal corriendo la cancha y produciendo mediante segundas oportunidades. La incorporación de Joel Soriano añade tamaño, fortaleza y ayuda en el rebote. Aunque es una incógnita como Soriano se adaptara al ritmo de esta serie considerando que Arecibo es un equipo que le encanta correr la cancha. Su presencia puede cambiar la serie si los Santeros logran adaptarlo especialmente cuando se juegue a media cancha lo que le permitiría ser más efectivo tanto en la ofensiva como en la defensa en la pintura y rebotes. Con estas dos torres bien aprovechadas los Santeros pueden dominar la pintura y los rebotes en toda la serie.
La principal fortaleza de Aguada será el juego en conjunto y el rompimiento rápido. Además, con Wiley y Soriano, los Santeros pueden controlar el rebote, proteger el canasto y obligar a Arecibo a depender más de sus lanzamientos desde el perímetro. También pueden utilizar a Mendoza como creador desde el pick and roll, aprovechando que cualquiera de sus dos hombres grandes puede finalizar cerca del aro. Esa combinación puede ser efectiva si Aguada consigue colocar a los defensores de Arecibo en situaciones constantes de cambio o ayuda defensiva. Su principal debilidad pudiera estar en la producción ofensiva de otros jugadores del perímetro fuera de Mendoza. Los Santeros necesitan encontrar anotación entre sus jugadores nativos y evitar que el peso ofensivo recaiga únicamente en Mendoza. Para ganar la serie, los Santeros tienen que dominar el rebote y controlar las pérdidas de balón. Si Aguada logra mantener los marcadores cerrados y llegar con opciones a los últimos cinco minutos tendrán siempre opciones de victoria.
Arecibo por su parte, contará con Derrick Walton, Timothy Soares y Rashard Kelly como sus refuerzos para la postemporada. Es un trío distinto al que produjo y estuvo activo buena parte de la temporada regular. Especialmente Kelly deberá buscar ajustarse al sistema de los Capitanes.
Walton es el jugador más importante en esta serie tanto en la organización del sistema como en la ofensiva. Es un armador con capacidad para manejar el pick and roll, crear sus tiros ya sea por su habilidad de manejar el balón como por su fortaleza física y producir desde el perímetro. Su desempeño será fundamental porque Arecibo necesita un jugador que controle el ritmo, coloque a sus compañeros en posición de anotar pero que tome las decisiones correctas para cerrar los partidos. Soares con su tamaño y lanzamiento exterior puede hacer mucho daño obligando a jugadores como Wiley y Soriano a salir a defender fuera de la pintura abriendo espacios para las penetraciones.
La principal fortaleza de los Capitanes sigue siendo su ofensiva. Los refuerzos junto al escolta Alfonso Plummer son jugadores de doble digito en puntos en todos los partidos. Arecibo tiene talento para anotar desde el perímetro y atacar en situaciones de uno contra uno cuando la jugada no salga. Especialmente Plummer es el nativo puede mover la balanza en esta serie siendo una amenaza letal detrás del arco. La ausencia de Ramsés Meléndez, quien se encuentra participando en la NBA Summer League, le resta al equipo profundidad en las posiciones de escolta y alero. Su baja puede sentirse particularmente en defensa, porque Aguada cuenta con jugadores físicos capaces de atacar el aro, ir al rebote y aprovechar cualquier desventaja. Arecibo también puede confrontar dificultades si depende demasiado del tiro exterior.
Para ganar, los Capitanes necesitan utilizar a Soares para abrir la pintura, colocar el balón en las manos de Walton y evitar que Aguada convierta el partido en uno exclusivamente físico. También deben ir en ganga al rebote y obligar a Mendoza a desprenderse del balón. Permitir que el dominicano controle el ritmo, sería entrar en el juego de los Santeros.
Por:JOSEAN RAMOS
Considero que esta es la serie de la Sección Oeste con mayor posibilidad de producir una sorpresa. Los Santeros pueden dominar físicamente, tienen dos hombres grandes capaces de controlar la pintura y cuentan con Mendoza como la principal figura para cerrar los partidos. Arecibo probablemente tendrá noches de mayor explosividad ofensiva, pero Aguada tiene los jugadores para responder y mantener los partidos cerrados. Mi favorito son los Santeros de Aguada en una serie larga.

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